Buenos y bendecidos días para dar gracias a Dios en este descanso del fin de semana. Te damos gracias por lo que hemos realizado en nuestras labores. Por nuestras alegrías y satisfacciones, por las personas con las que hemos podido compartir, pero ante todo por gozar de tu presencia y apoyo.
Señor, a veces nos cansamos de orar, quizás porque la oración nos recuerda que no somos autosuficientes por nosotros mismos. Ayúdanos a pedirte no tanto que nos concedas las cosas que pensamos necesitar, sino que nos enseñes a darnos a nosotros mismos a ti y a nuestros hermanos como Tú lo hiciste y sigues haciéndolo con nosotros.
Señor, hay momentos en que la oración se nos hace fácil y entonces podemos abrirte nuestros corazones y dejarnos guiar espiritualmente, pero ayúdanos también a reservar tiempo para ti cuando no nos sea fácil orar, para que te escuchemos cuando nos hablas en tu palabra, en la gente y en los acontecimientos de la vida, que nos ayudan a interpretar y detallar para nosotros tu amorosa voluntad. Permítenos entregarnos plenamente a ti, en la voluntad del Padre y ante todo aumenta nuestra fe, para que pidamos el don de la sabiduría y la Inteligencia, para saber discernir nuestro caminar y, ante todo, inspirados por el Espíritu y sepamos pedir lo que más conviene en tu nombre. PIDAN LO QUE QUIERAN PORQUE EL PADRE LOS AMA. A ti gloria y alabanza. Bendícenos, guárdanos y protégenos ahora y siempre. Amén.
Un bendecido fin de semana, compartido en familia.
