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18-dic.-2023, lunes de la 3.ª semana de Adviento

Se acerca la Navidad.

Se acerca la Navidad. Esta última semana de Adviento es la recta final en la que debemos preparar nuestros corazones y no dejar que las distracciones diarias nos impidan ver la Luz que viene a nacer en nuestro corazón; no las luces de colores, sino el “Sol que nace de lo alto”.

Tú quieres que revivamos el acontecimiento en el que naces en medio de la humanidad a la que amas tanto. No todos creen, no todos ven la estrella, no todos te esperan. Pero tú eres este “sol” que sigue brillando y viniendo un año más. Esta es una nueva oportunidad para amarte más, para conocerte más y así servirte mejor. 

¿Está preparada nuestra mente y nuestro corazón para vivir este acontecimiento? ¿Estamos ya reconciliados? ¿Están nuestros ojos limpios para ver? ¿Está nuestra esperanza restaurada? ¿Hemos preparado nuestro corazón para que reciba la Semilla más valiosa que eres tú mismo? Si no es así, debemos darnos prisa, porque queda poco tiempo. Que no nos sorprenda el día veinticinco. Que nos preparemos para celebrarlo y vivirlo como tu visita lo merece. Que te amemos con toda la ternura de la que seamos capaces. Que te hagamos todo el espacio de nuestro corazón para que tu llegada ilumine nuestras vidas en alegría y esperanza. Que hagamos limpieza de todo lo que estorbe y dejemos que Tú llenes nuestros corazones de verdadero amor, felicidad, fe y esperanza.

Este tercer día de novena podemos meditar en los tres Personajes de la siguiente frase: “Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David.” Feliz inicio de tan anhelada semana para todos. Pensemos en el regalo que daremos a los que amamos.

PALABRAS DEL SANTO PADRE

El pasaje evangélico (cf. Mt 1, 18-24) nos muestra dos personas, las dos personas que, más que nadie, estuvieron implicadas en este misterio de amor: la Virgen María y su esposo José. (…) Estas dos figuras, María y José, que fueron los primeros en acoger a Jesús por la fe, nos introducen en el misterio de la Navidad. María nos ayuda a ponernos en actitud de disponibilidad para acoger al Hijo de Dios en nuestra vida concreta, en nuestra carne. José nos anima a buscar siempre la voluntad de Dios y seguirla con plena confianza. Ambos se dejan acercar de Dios (...) Y abro la puerta a Dios que se acerca -al Señor- cuando siento una inspiración interior, cuando siento que me pide hacer algo más por los demás, cuando me llama a orar. Dios-con-nosotros, Dios que se acerca. Que este anuncio de esperanza, que se realiza en Navidad, haga realidad la espera de Dios también en cada uno de nosotros, en toda la Iglesia y en muchos pequeños a quienes el mundo desprecia, pero a quienes Dios ama y a quienes Dios se acerca. (Ángelus, 18 de diciembre de 2016)

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.