Pasar al contenido principal

21-dic.-2023, jueves de la 3.ª semana de Adviento

«¡LA voz de mi amado! Vedlo, aquí llega, saltando por los montes, brincando por las colinas»

Hermoso día el que nos regalas, Señor, para poderlo vivir con las personas que amamos y aquellas a las que debemos amar más. Qué hermoso, Señor, el encuentro que tendremos en este día con tantas personas. Qué hermoso, Señor, ante todo encontrarnos contigo. El ideal será tener encuentros de amistad, pero nosotros tendemos a perdernos en el ajetreo de nuestro diario vivir, en nuestros trabajos y en nuestros afanes. Danos frescura de corazón para buscar las cosas que son realmente importantes, ésas que hacen nuestra vida profundamente alegre y feliz; y al mismo tiempo ábrenos a tu corazón, a tu visión y a tus valores. Haz que anhelemos encontrarte con alegría, para que descubramos de nuevo el valor incomparable de la entrega gratuita, del respeto al otro, del amor espontáneo y muchas veces olvidadizo de nosotros mismos. Que, al igual que lo hizo María, nosotros vayamos al encuentro de nuestros hermanos, que no dejemos que los afanes y las carreras de este día nos impidan abrazarnos y alegrarnos. Permítenos, Señor, que sea Nuestra Madre quien nos visite y con su ternura, humildad y sencillez, nos ayude a abrir nuestros corazones al ENCUENTRO más importante en nuestras vidas y que es el encuentro CONTIGO. Que podamos expresar las palabras del Cantar de los Cantares: «¡LA voz de mi amado! Vedlo, aquí llega, saltando por los montes, brincando por las colinas». Tu venida, Señor, nos traiga alegría. Contigo hay esperanza. ¡No hay espacio para el miedo y la tristeza! Que todo nos lleve a la felicidad y nos llenemos de sentimientos positivos y podamos expresarlo en palabras de cariño, de bondad y de servicio.  Caminemos al encuentro, con confianza, con optimismo, Alegría y deseos de felicidad. Bendícenos, guárdanos y protégenos porque a ti te alabamos, te bendecimos, te glorificamos y te damos gracias.

Muy feliz jueves para todos.

“DICHOSA TÚ, QUE HAS CREÍDO”. En nuestro sexto día de novena, caminemos con la Divina Peregrina, Madre del amor y la esperanza. 

Pensamientos para el Evangelio de hoy

* «Desde que lo supo, María, con el regocijo de su deseo, se dirigió a las montañas. Llena de Dios, ¿cómo no iba a elevarse apresuradamente hacia las alturas? La lentitud en el esfuerzo es extraña a la gracia del Espíritu» (san Ambrosio).

* «La visita de María a Isabel lleva a un encuentro entre Jesús y Juan en el Espíritu Santo. Jesús es el más joven, el que viene después. Pero es su cercanía lo que hace saltar a Juan en el seno materno y llena a Isabel del Espíritu Santo» (Benedicto XVI).

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.