Hoy despertamos, Señor, e iniciaremos esta semana puestos en tus manos y con deseos de hacer y cumplir la voluntad del Padre Celestial. Lo hacemos con esperanza puesta en Ti, con deseos de servir a nuestros hermanos, con confianza en que tú bendecirás todo lo que realizaremos. Danos un corazón bondadoso, generoso y comprensivo. Queremos emprender este día dispuestos a caminar y si a lo largo del camino, encontramos al hermano herido por la soledad, golpeado por la tristeza, triste por los desencantos, podamos llevar el vino del consuelo y el aceite de la esperanza, para curar sus heridas. Que seamos buenos samaritanos para vivir en felicidad y alegría y podamos cumplir lo que quieres: "ve y has tú lo mismo" . Danos la fuerza para poder practicar verdaderamente estos hermosos verbos que nos regalas hoy en el evangelio: “Lo vio, le dio lástima, se le acercó, le ungió con aceite y vino, le vendó la herida, lo montó en la cabalgadura y lo llevó a la posada, corriendo con todos los gastos”. No permitas que vayamos a pasar de largo o a dar un rodeo.
Con sentimientos de verdadera caridad con nuestro prójimo que muchas veces no está en el camino, sino en nuestro propio hogar, en nuestros trabajos, en nuestra comunidad, seamos verdaderos discípulos y practiquemos la caridad sin esperar más recompensa que la del Padre Celestial. Hoy te pedimos, Señor, lluvia de bendiciones, de generosidad, de misericordia, de caridad pero ante todo de tu presencia en nuestros corazones. Santa Faustina nos regale su testimonio de amor y humildad, para que Tú, Señor de la Misericordia, nos enseñes a ser misericordiosos.Feliz inicio de semana y un día bendecido en el amor de Dios.
Lunes de la 27.ª semana del TO (5-oct.-2020)
