Una muy buena mañana, iniciada con sentimientos de verdadera fe y con la esperanza de que todo será para nuestro beneficio y apoyo, pues todo procede de Dios. Señor, hoy te suplicamos que, al igual que la suegra de Pedro, nos alivies de nuestras fiebres de egoísmo, nuestras elevadas temperaturas de soberbia y podamos darte gracias porque viniste para sanar nuestras heridas y para ponernos en marcha en el camino hacia Ti y hacia los hermanos.
Ayúdanos en nuestros intentos de seguir buscándote, aun a tientas y tropezando, pero con esperanza y amor. Que tengamos la seguridad que no somos nosotros los artífices de la gran cosecha sino colaboradores que sembramos la semilla de la esperanza pero que el verdadero y único cosechador eres Tú. No permitas que nuestros instintos sean los que nos dominen sino el verdadero Espíritu que es tu presencia en medio de nosotros. Danos los dones de la sabiduría e inteligencia para transmitirlas a nuestros hermanos y así nuestra alegría sea completa. Bendícenos, guárdanos y protégenos. Amén.
Feliz y santificado miércoles. Que Nuestra Madre Celestial nos cubra con su manto sagrado y nos proteja.
