Iniciar un nuevo día es motivo de alegría porque contemplamos un nuevo amanecer y motivos para sonreír y servir a nuestros hermanos según tu voluntad. Queremos iniciar nuestras actividades cotidianas en tu presencia y con tu bendición. Danos tu gracia para ser generosos, fraternos y misericordiosos como tú lo eres con nosotros.
El Espíritu nos ayudará en el camino, nos hará firmes en el amor. Nos guiará para buscar el camino y respuestas a nuestras inquietudes. El Espíritu nos ilumina, pero es responsabilidad nuestra responder desde el único mandato del amor. Así es como tú nos quieres: que seamos capaces de responsabilizarnos de nuestras propias decisiones para ser fieles al mandato del amor. Envíanos tu Espíritu con sus dones y frutos. Danos la vida nueva en el Espíritu, para que nos santifique y llene de fortaleza.
ESPÍRITU SANTO, ILUMÍNANOS Y FORTALÉCENOS. CREEMOS EN TI, ESPERAMOS EN TI, CONFIAMOS EN TI.
ORACIÓN
Oh, Espíritu Santo, llena de nuevo mi alma con la abundancia de tus dones y frutos. Haz que, con el don de sabiduría, yo sepa tener este gusto por las cosas de Dios que me haga apartar de las terrenas... Ven, Espíritu Santo, inflama mi corazón y enciende en él el fuego de tu amor.
