Pasar al contenido principal

19-ene.-2026, lunes de la 2.ª semana del T. O.

«a vino nuevo, odres nuevos»

Qué grato, Señor, iniciar este día y la semana bajo la inspiración y la fortaleza que nos regala el Espíritu Santo. Iniciamos nuestras labores con alegría y optimismo para que nuestras acciones y buenas obras sean bendecidas y que sean de provecho para bien de los hermanos que encontraremos en nuestro camino a lo largo de estos días. 

Hoy en tu palabra nos invitas a ser siempre fieles a ti en todo lo que realicemos. Regálanos en esta semana los dones de la paciencia para que nada ni nadie nos perturbe en nuestras actividades, los dones de la caridad y el servicio para que cumplamos tu voluntad. Aleja de nosotros todo signo de pesimismo y negativismo y no seamos como los que echan el vino de la fe, de la esperanza y la caridad en odres que no van a resistir; por el contrario, «a vino nuevo, odres nuevos». Un muy esperanzador y productivo inicio de semana y buena siembra de ilusiones en nuestros corazones. Que nuestra oración sea dirigida al Dios del amor y la esperanza. 

PALABRA DEL PAPA

El evangelio de san Marcos, que constituye el hilo conductor (…) de este Año litúrgico, ofrece un itinerario catecumenal, que lleva al discípulo a reconocer en Jesús al Hijo de Dios. (…) el pasaje de hoy aborda el tema del ayuno: (…) pues narra que, mientras Jesús se encontraba a la mesa en casa de Leví, el publicano, los fariseos y los seguidores de Juan Bautista le preguntaron por qué sus discípulos no ayunaban como ellos. Jesús les respondió que los invitados a la boda no pueden ayunar mientras el novio está con ellos; ya ayunarán cuando se lleven al novio (cf. Mc 2, 18-20). Al decir esto, Cristo revela su identidad de Mesías, Novio de Israel, que vino para la boda con su pueblo. Los que lo reconocen y lo acogen con fe están de fiesta. Pero deberá ser rechazado y asesinado precisamente por los suyos:  en aquel momento, durante su pasión y muerte, llegará la hora del luto y del ayuno. (Benedicto XVI - Ángelus, 26 de febrero de 2006)

ORACIÓN 

Señor Jesús toma mi corazón, dame las fuerzas necesarias para poder cumplir tu voluntad, acompáñame en este viaje, en este caminar hacia ti, dame la sabiduría para poder tener este encuentro real contigo, para poder buscar la verdadera conversión del corazón, y poder servirte como discípulo tuyo. Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad. Amén.

Reflexión del evangelio (Paola Treviño, consagrada del Regnum Christi)

El dicho popular dice: año nuevo, vida nueva. Es verdad. Hemos analizado el año que dejamos, hemos hecho nuevos propósitos para el año que comienza y Cristo nos dice hoy: ‘a vino nuevo, odres nuevos’. Es decir, no contaminar lo nuevo con lo viejo. El año pasado ya pasó, no podemos hacer absolutamente nada, no podemos cambiar absolutamente nada. Más bien, solo una cosa, nuestra actitud. 

Que los propósitos hechos, caigan en odres nuevos, en un corazón nuevo que, en sí, es el regalo que el Niñito Jesús nos trajo: un corazón, un odre nuevo para acoger el año con nuevas actitudes; el vino, cosas nuevas. El pasado ya pasó, el futuro aún no llega. Solo tenemos el regalo del presente. Presente, regalo, el hoy. 

Aprovechemos al máximo todos los días, desenvolviendo ese presente, ese regalo. Empezar hoy como si fuera el primer y único día que tengo. Empecemos con corazón nuevo, con actitudes nuevas. Vivir al máximo hoy, descubrir el presente, abrir ese presente, que es lo único seguro que tengo. Hoy voy a amar. Hoy voy a ser feliz. Hoy voy a… Y cada quien rellene.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.