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2-mar.-2026, lunes de la 2.ª semana de Cuaresma

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San Lucas especifica que la perfección es el amor misericordioso: ser perfectos significa ser misericordiosos

En este nuevo día que nace e inicia una nueva semana, te pedimos que nos sigas bendiciendo en cada una de nuestras actividades y hagas fructíferas las obras de nuestras manos. Que nuestras jornadas sean exitosas, nuestras palabras sean edificadoras y nuestras actitudes fraternales. No permitas que te fallemos a Ti y a nuestros hermanos cuando se presenten obstáculos muchas veces frustrantes y que nos hacen perder los ánimos. Ayúdanos a superarlos ya que confiamos en Ti. Que nuestros corazones se hagan tan grandes como el tuyo, para que nosotros también aprendamos a perdonarnos unos a otros, y a no juzgar y condenar. Que acojamos a los hermanos tal como son y seguir ofreciendo nuestra amistad. No permitas que juzguemos, danos la gracia del perdón y la reconciliación. Enséñanos a ser indulgente como tú lo eres para que podamos alejar de nosotros todo juicio duro y toda actitud negativa. Permítenos seguir este camino de conversión, venciendo nuestro orgullo a base de humildad, alejando de nosotros la mentira, el orgullo y la intransigencia. Iniciaremos con alegría y optimismo nuestra jornada y nuestra semana, colocados en tus manos y bajo la protección de la Virgencita. Amén. 

Una muy feliz, esperanzadora y fructífera semana, llena de bendiciones. 

PALABRA DEL PAPA

San Lucas especifica que la perfección es el amor misericordioso: ser perfectos significa ser misericordiosos. ¿Una persona que no es misericordiosa es perfecta? ¡No! ¿Una persona que no es misericordiosa es buena? ¡No! La bondad y la perfección radican en la misericordia. Cierto, Dios es perfecto. (…) Pero, cuando Jesús nos pide que seamos misericordiosos como el Padre, ¡no piensa en la cantidad! Él pide a sus discípulos convertirse en signo, canales, testigos de su misericordia. Y la Iglesia no puede ser si no sacramento de la misericordia de Dios en el mundo, en todos los tiempos y para toda la humanidad. Cada cristiano, por lo tanto, es llamado a ser testigo de la misericordia, y esto sucede en el camino hacia la santidad. Pensemos en cuántos santos se han vuelto misericordiosos porque se han dejado llenar el corazón por la divina misericordia. Han dado forma al amor del Señor derramando sobre las múltiples necesidades de la humanidad sufriente. En este florecer de tantas formas de caridad es posible distinguir los reflejos del rostro misericordioso de Cristo. (Francisco - Audiencia general, 21 de septiembre de 2016)

Recomendado. Cuando perdonamos, dejamos atrás un equipaje que impedía ver la luz del Señor en todo su esplendor. Aunque cueste, estamos invitados al perdón.

ORACIÓN 

Al comenzar esta semana, te pedimos que tu misericordia sea el filtro a través del cual veamos al mundo y a las personas que encontremos.

Te rogamos que nos guardes de la tentación de juzgar y condenar a nuestros hermanos. Ayúdanos a ser instrumentos de tu perdón, liberándonos de cualquier rencor que carguemos. Que nuestro corazón sea rápido para perdonar, como anhelo ser perdonado por ti.

Señor, enséñanos a dar con generosidad nuestro tiempo, nuestra paciencia y nuestro afecto sin reservas. Que la medida que usemos para medir a los demás sea siempre una medida abundante, para que tú nos devuelvas una medida que rebose en nuestra vida.

Que hoy y siempre caminemos en tu misericordia. Amén.

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.