Bendiciones abundantes nos regalas en este día, porque tenemos mucho para dar y compartir. Nos regalas la vida y la ocasión de levantarnos, de contemplar las maravillas de la creación, de regocijarnos en las personas que amamos y poderles expresar nuestro cariño, pero ante todo porque podemos elevar nuestras oraciones a ti. Señor, con mucha frecuencia somos ciegos e insensibles a las maravillas que tú haces entre nosotros y al amor que nuestros hermanos nos muestran. Abre nuestras mentes y corazones para poder percibir los signos de tu presencia en el bien que tantos hermanos nos hacen a nosotros mismos y a los demás. Danos la gracia de poder sentir también tu presencia en los afligidos y en los que sufren, porque muchas veces cerramos los oídos de nuestro corazón a las palabras que nos diriges para impulsarnos en el camino de conversión. Danos la gracia de aceptar tus palabras, motivadas sin duda por tu profunda preocupación por aquellos que tu amas. Concédenos una actitud abierta que nos permita sentir cómo Tú cuidas de nosotros y cómo estás cerca en la cotidianidad de nuestras vidas. Ayúdanos a responder propiamente a tu cuidado cariñoso, con actitudes de humildad y sencillez y con generosidad de servicio, para que no tengas desilusiones por nuestro negativo proceder. Gracias Señor, porque sabemos que nos amas y quieres lo mejor para nosotros. Guíanos y guárdanos de todo mal y ante todo danos tu gracia para que todo lo realizado en este día sea de tu agrado. Que Nuestra Virgencita Madre tuya y Madre nuestra sea nuestro auxilio y protección . Amén
Feliz martes lleno de optimismo, bondad y sinceridad y muchísima PACIENCIA.
Martes 15.° del TO 2020
