Un nuevo día, un nuevo amanecer, nuevas ilusiones, nuevas esperanzas, son las que nos regalas. Gracias, Señor, al iniciar esta corta semana, porque nos colocamos en tus manos y te pedimos que seas nuestro guía, nuestra luz y nuestra compañía. Hoy en tu palabra nos invitas a tener tus mismos sentimientos para que podamos cumplir la voluntad del padre y escuchar agradablemente tu palabra y nos invitas a tener sentimientos desprendimiento para dar frutos de amor: “quiénes son mi madre y mis hermanos, sino los que cumplen la voluntad del padre celestial”. Para dar fruto debemos reconocernos como discípulos tuyos, conocer a fondo tu vida y que Tú seas Nuestro Hermano mayor para dejarnos guiar por el Espíritu que nos fortalece y nos da fuerzas y energía para vivir en el camino que nos ofreces, y lleguemos a ser tus testigos. Permite que vayamos a dar frutos de amor. No nos desanimaremos, sino que viviremos dando verdadero testimonio de alegría de felicidad de entrega mutua y de amor constante. Líbranos de nuestras iniquidades, nuestros egoísmos y nuestra pereza. Ahora señor, iniciaremos nuestras labores y lo haremos llenos de esperanza y deseos de servicio generoso. Muy feliz y paciente martes de inicio de labores.
Martes 16.° del TO 2020
