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Martes de la 21.ª semana del TO 2020

Bendecidos y buenos días, nos regalas al inicio de nuestra jornada. No perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis. Con estas palabras, de san Pablo, nos das ánimo y fortaleza. No perder la cabeza ni alarmarse, es lo que les pide el apóstol Pablo a los cristianos de Filipos. La alarma venía de que alguien, apoyándose en san Pablo, anunciaba el final de los tiempos, lo que llamaban el “día del Señor”. Es frecuente que para suscitar sentimientos religiosos se anuncien amenazas apocalípticas. que están fundadas en miedos radicales.
Vivimos así también estos momentos de pandemia. Desde la prudencia, no nos dejemos arrastrar por el terror. Sería una manera de ser ya víctimas del virus. A la vez comprometámonos con la tarea que Pablo te aplica a Ti: la de regalar consuelo permanente y esperanza. Hoy nos regalas otra lección de amor cuándo le llamas la atención a los fariseos que pareciera que no comprendieran tus palabras tu lenguaje de amor: fariseos hipócritas porque ellos se escudan en muchas cosas negativas, no permitas señor que seamos personas dobles y que tengamos un carácter de pura apariencia; que seamos sinceros desde el corazón y con nuestras palabras y obras tengamos actitudes de verdadero servicio en la humildad y la sencillez que no busquemos aparentar o se más que los demás y así podamos cumplir tu palabra:” aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”. Nuestra apariencia externa sea reflejo de lo que llevamos en el corazón. Como San José de Calasanz seamos los primeros educadores en actitudes de amor y servicio a nuestros hermanos sobre todo a los niños y los jóvenes; inspíranos palabras de sabiduría para saber guiar y orientar. Amén.

Muy feliz y esperanzador martes. Abrazos fraternos y bendiciones abundantes.