Nuestro amor y agradecimiento nos hacen exclamar en este dia, que desde tu sabiduría, nos hablas con ejemplos que todos podemos entender ya que salen de tu corazón. Con cada elemento de nuestro diario vivir tu nos enseñas lo que es el valor de ellos y lo que nos representan.
La sal… Su misión es disolverse entre la comida. Al final, aparece invisible a nuestros ojos, pero es perceptible para el gusto. Y realza el sabor. Y alegra las comidas. Y cuando falta, la echamos de menos .
La luz… Gracias a la electricidad, la luz –natural o artificial- nos permite movernos con facilidad,y admirarnos ante la vida creada… Cuando falta, surge la desorientación y el miedo ante los peligros. Y basta una vela encendida para vencer la más oscura de las noches.
A cada uno de nosotros discípulos tuyos, nos has entregado una vela encendida. Nos la diste el día de nuestro Bautismo, como signo de tu luz. Es una luz incomparable, que nada ni nadie nos pueden dar, sólo tú, para saber que estamos para amar, para guiar y ser verdadera luz que ilumina el camino de nuestros hermanos que se encuentran en la oscuridad y en las tinieblas de la soledad, el pesimismo, y los tropiezos de la vida.
A cada uno nos has regalado un puñado de sal. nos la has dado en la Palabra y en la vida para dar sabor: con las palabras y con las acciones. Ayúdanos Señor a dar sabor de fe, esperanza y caridad. Que sepamos entregar la vida para dar vida. Perdernos para ganarnos e iluminar con la luz de tu amor y tu bondad. Que este día sea pleno de tu presencia en nuestros corazones. Permítenos tener la fe y la confianza que tuvo Elias contigo: "La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará“. Feliz e iluminado martes para todos y seamos testigos de amor y caridad.
Martes X del TO
