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Sábado 16.° del TO 2020

Terminamos una  semana bendecidos en tu amor y alegres porque nos has ayudado a servir con alegria y entusiasmo. Hoy en tu palabra, nos pides beber contigo  la copa del servicio sacrificado. Llénanos de ese amor, el único que nos puede hacer comprender que ser grande consiste en servir a los demás y en usar nuestras vidas para darles a los hermanos una oportunidad de vivir. Que no esperemos otra recompensa sino compartir tu destino.Te pedimos que tu Espíritu esté vivo en nosotros, como lo estuvo en el apóstol Santiago. Prepáranos para sentirnos disponibles de tal forma que podamos servirnos humildemente los unos a los otros, especialmente cuidando generosamente de nuestros hermanos más débiles. Danos la capacidad de servir verdaderamente en humildad y sencillez, no buscando privilegios sino el cumplimiento de la voluntad del Padre Celestial. Queremos ser grandes pero en el servicio y la generosidad. Permítenos en este fin de semana que nuestro mayor privilegio sea la vivencia de tu amor siguiendo tus palabras: "No he venido a ser servido sino a servir y a dar mi vida por todos". Y que este tesoro que llevamos en vasijas de barro sea tu fuerza y no nuestros sentimientos que nos lleven a vivir plenamente en nuestros hermanos. Guíanos y acompáñanos. Bendícenos y guárdanos y concédenos reparar nuestras fuerzas, amando y sirviendo a los que están a nuestro lado. Amén. Un muy feliz y bendecido fin de semana.