En este último día del mes de julio, te damos gracias por tu generosidad y misericordia, por tu bondad y tu amor, porque todo lo que pudimos realizar contó con tu bendición. Muchos partieron de nuestro lado y también diste Alegría a tantas familias en la felicidad de muchos nacimientos. Ahora nos ponemos en tus manos y te pedimos que todo lo que iniciaremos en el mes que comenzamos, sea en Consuelo y esperanza, cuente con tu auxilio y la protección de Nuestra Madre. Como San Ignacio de Loyola, a quien recordamos en este día, hemos aceptado tu invitación para seguirte como discípulos tuyos y para ofrecer todo lo que hacemos para tu “Mayor Gloria” como lo decía él. Danos la fuerza de tu Espíritu para no buscarnos a nosotros mismos y para aceptar nuestra misión en la vida con todas sus consecuencias, porque estamos seguros de que así tú nos llevarás por caminos de bien. No permitas que lo negativo, el egoísmo, la mentira, el pesimismo y el individualismo sean obstáculos que nos hagan desfallecer y, por el contrario, seamos llenos de tu bondad y misericordia. Que Nuestra Madre sea nuestro auxilio y protección ahora y siempre. Amén.
Muy feliz viernes, pleno de alegría y buenas acciones.
Viernes 17. ° del To 2020
