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14-dic.-2024, sábado de la 2.ª semana de Adviento

Juan el Bautista nos enseña una cosa importante: la libertad respecto a los apegos

Hoy, Señor, día dedicado a tu amor y al amor de María santísima nuestra madre. Te doy gracias porque hoy no olvidaste despertarme. En este día puedo decir que me falte todo menos tu amor. En tus manos encomiendo mi vida y la de mi familia. Gracias, señor por las bendiciones de cada día; gracias, Señor, por lo que recibiré en esta jornada; por la salud y bienestar con el que ayudaré a mis hermanos, llenándolos de entusiasmo y optimismo. Ayúdanos para que nuestras palabras y obras de este día sean motivación para amar muchísimo más, servir con generosidad y escuchar con paciencia. Gracias, Señor, por el amor y la intercesión de Nuestra Madre Santísima. 

Que nuestro fin de semana sea de unión y armonía. Un feliz y santo fin de semana. 

PALABRAS DEL SANTO PADRE

Juan sabe hacerse a un lado, se retira de la escena para dejar el sitio a Jesús (…) No está interesado en tener seguidores, en obtener prestigio y éxito, sino que presenta su testimonio y luego da un paso atrás para que muchos tengan la alegría de encontrar a Jesús. Podríamos decir: abre la puerta y se va. Con este espíritu de servicio, con su capacidad de hacer sitio a Jesús, Juan el Bautista nos enseña una cosa importante: la libertad respecto a los apegos. Sí, porque es fácil apegarse a roles y posiciones, a la necesidad de ser estimados, reconocidos y premiados. Y esto, aunque es natural, no es algo bueno, porque el servicio implica la gratuidad (…)  Nos hará bien cultivar, como Juan, la virtud del hacernos a un lado en el momento oportuno (…) Hacerse a un lado, aprender a despedirse: he cumplido esta misión, he realizado este encuentro, me hago a un lado y dejo sitio al Señor. (Ángelus, 15 de enero de 2023)

 

Pensamientos para el Evangelio de hoy (evangeli.net)

* «El amor no puede quedarse sin ver lo que ama: por eso los santos tuvieron en poco todos sus merecimientos, si no iban a poder ver a Dios. Moisés se atreve por ello a decir: Si he obtenido tu favor, enséñame tu gloria» (San Pedro Crisólogo)

* «La vivencia de Elías en el Sinaí, que no vio la presencia de Dios en el huracán, el fuego o el terremoto, sino en una brisa suave y silenciosa, se cumple aquí. El poder de Dios se manifiesta ahora en su mansedumbre, su grandeza en su sencillez y cercanía» (Benedicto XVI)

* «Juan es ‘Elías que debe venir’ (Mt 17,10-13): El fuego del Espíritu lo habita y le hace correr delante [como “precursor”] del Señor que viene. En Juan el Precursor, el Espíritu Santo culmina la obra de ‘preparar al Señor un pueblo bien dispuesto’ (Lc 1,17)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 718)

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.