Hoy te damos gracias porque al despertar vamos viendo las luces de un nuevo día que nos invitan a levantarnos para iniciar nuestras labores cotidianas.
Te damos gracias porque hoy nos invitas a reflexionar sobre el perdón. Ilumínanos con tu Espíritu para comprender lo que esperas de cada uno de nosotros. Muchas veces, incluso sin darnos cuenta, tenemos actitudes negativas contra nuestros hermanos. Algunas veces "matamos" a nuestros hermanos con palabras hirientes, ridiculizándolos, insultándolos, despreciándolos. Se mata al hermano en el corazón con pensamientos o sentimientos hostiles e incluso, sencillamente, con la indiferencia. Se le mata también con palabras injuriosas o despectivas. Hay que pasar por el filtro de la verdad, la bondad y la utilidad cualquier palabra que puede hacer daño al otro. En ocasiones decimos que “mata más la lengua que la espada”, pero el pensamiento mata aún más que la lengua, porque no todos los pensamientos malos se expresan con palabras. Ayúdanos a cambiar las actitudes negativas que hagan daño a nuestros hermanos a los que herimos y a veces matamos con nuestras miradas, palabras o acciones de desprecio. Hoy sea el momento para pedir perdón por todo lo haya ofendido a nuestros hermanos. Recibe la humilde ofrenda de nuestro corazón porque nos hemos reconciliado contigo, con nuestros hermanos y con nosotros mismos. Nuestro día sea de palabras esperanzadoras, de alegría y felicidad y nuestras acciones de generosidad y servicio. Amén.
Un muy feliz y reconciliador viernes para todos. Bendiciones abundantes y abrazos.
