En las sombras que van desapareciendo y que dan paso a un nuevo día, queremos darte gracias por la vida que nos regalas y los sentimientos que hoy podremos expresar a nuestros hermanos y que nos llenan de felicidad. Hoy, al honrar a Nuestra Divina Madre en su fiesta de la presentación, sentimos el gozo y la alegría de saber que Ella está ha nuestro lado y camina con nosotros para conducirnos hacia Ti. Con su ejemplo en el cumplimiento de la voluntad del Padre celestial tenemos un camino seguro que vamos recorriendo y en el que entregamos nuestro servicio y disponibilidad a quienes nos rodean, aunque a veces nos cuesta reconocer los talentos que de Ti hemos recibido y no en pocas ocasiones sentimos la tentación de esconder lo que nos ha sido dado, de no ponerlo a fructificar.
Nuestra Madre nos enseña a cumplir la voluntad Divina y haciendo que nuestros dones se multipliquen en favor de los demás. Danos tu tiempo para que podamos vivir. Danos el valor de servir. Danos tu futuro. Tú nos conoces y nos amas; como María sabemos que, ante cualquier dificultad, estamos en tus manos. A donde quiera que nos lleves iremos, tú sabes muy bien a dónde quieres que vayamos.
Te pedimos confianza y fe, que nos lleves y nos guíes. Haz que tu voluntad sea la nuestra, como nos enseña nuestra Madre. Al igual que María fue presentada en el Templo por san Joaquín y santa Ana, nos presentemos ante Ti, Señor, con corazón sincero, humilde y disponible para ser, como Ella, obedientes, dóciles, sencillos y generosos de corazón. Amén.
Consagrémonos a María nuestra Madre:
Consagrarnos a María significa ponernos en sus manos, a su servicio y disposición. Y ella nos guiara hacia Jesús. Consagrarnos a ella significa dejarse llevar sin condiciones, sabiendo que ella conoce mejor el camino y que podemos descansar tranquilos en sus brazos de madre. Consagrarse a la Virgen significa vivir permanentemente en su Inmaculado corazón. Es dejar que ella actúe por nosotros. Por eso confiemos plenamente en ella y dejémonos llevar sin condiciones:
«Oh Madre nos queremos consagrar a Ti. Hoy consagramos nuestras vidas. Sentimos la necesidad de tu presencia para que nos protejas, nos guíes y consueles. En Ti nuestras almas encontraran reposo y protección». A ti nos acogemos y confiamos que sigas intercediendo por nosotros Amén. Guíanos siempre hacia Tu Hijo. Amén.
Pensamientos para el Evangelio de hoy (evangeli.net)
* «Me horrorizo de pensar en el peligro de que alguna vez, por falta de consideración o por estar absorto en cosas vanas, me olvide del amor de Dios y sea para Cristo causa de vergüenza y oprobio» (san Basilio el Grande).
* «El Dios verdadero sale a nuestro encuentro con la “desarmante” mansedumbre del amor» (Benedicto XVI).
* «(…) Cuando [Jesús] está a la vista de Jerusalén, llora sobre ella y expresa una vez más el deseo de su corazón: ‘¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz!, pero ahora está oculto a tus ojos’ (Lc 19,41-42)» (Catecismo de la Iglesia Católica, n.° 558)
