Tu bondad y misericordia nos permiten darte gracias en este día y celebrar el don de la vida como lo hizo María Magdalena. Salimos de la noche y estrenamos la aurora de un nuevo día. «¿Qué has visto de camino, María, en la mañana? A mi Señor resucitado». Qué alegria para ella poder decir esas palabras. Que alegría para nosotros iniciar esta mañana y ser testigos del amor del Resucitado. Alegre mañana para expresar sentimientos.
Señor, María Magdalena te buscó con el afán de una persona que te amaba profundamente y que temía haberte perdido. Cuando ella te reconoció, la hiciste testigo de la resurrección.Ayúdanos a descubrir Tu presencia en la gente que nos rodea y que ellos, a su vez, reconozcan que tu vives en nosotros. Haz que, como María Magdalena, sepamos dar testimonio entusiasta de que Resucitaste y vives hoy en nosotros y con nosotros.
Queremos que nuestras vidas reflejen el amor que tu nos tienes y que nos fortalece cada vez mas en tu testimonio. Ayudanos a decir como Magdalena: «He visto al Señor y ha dicho esto». Danos la gracia y la alegría para que en fe y esperanza, sigamos siendo testigos de tu Resurrección. Gracias Señor, por este día, que sea de provecho en servicio y amor y que al caer de la tarde, logremos recoger la cosecha de ilusiones y de bendiciones. Amén.
Feliz testimonial y santificado miércoles.
Palabra del Papa
«¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?» Esta pregunta nos hace superar la tentación de mirar hacia atrás, a lo que fue ayer, y nos empuja a avanzar hacia el futuro. Jesús no está en la tumba, él es el Resucitado, el Viviente, el que siempre renueva su cuerpo que es la Iglesia y lo hace andar atrayéndolo hacia Él. «Ayer» es la tumba de Jesús y la tumba de la Iglesia, el sepulcro de la verdad y la justicia; «hoy» es la resurrección perenne a la que nos impulsa el Espíritu Santo, que nos da plena libertad.» (S.S. Francisco, catequesis del 23 de abril de 2014).
