Inicio de una semana diferente a las otras, de un nuevo día —el último lunes del 2024— para darte gracias por los amaneceres que durante este año nos has regalado por tu bondad y misericordia. Va terminando el año y es momento para pensar e ir haciendo un poco de balance y de soñar con nuevos proyectos.
Ana, la anciana profetisa, da gracias a Dios, bendice y habla maravillas de ti. Dice un sabio y viejo consejo que más vale encender una vela que maldecir la oscuridad.
Cuando miramos nuestra realidad muchas veces nos vemos inclinados a renegar de nuestra suerte. Y esto sólo hace que veamos lo negativo, el lado oscuro de las cosas que nos faltan. Nos enceguecemos. ¡Hay tantas cosas que no están bien! Pero, tenemos que mirar con ojos de fe y luz de esperanza y ver que hay razones para vivir en optimismo y confianza. No somos ciegos para ver el mal ni para no sentirlo, pero Tú nos inspiras a reconocerte y a acogerte como nuestro Salvador que nos has traído amor, esperanza y paz.
Reconociéndote, Señor, podemos acogerte en todo lo que es pequeño y humilde. Y ante todo tener corazón agradecido porque es más la claridad en nuestras vidas que los pocos obstáculos que hemos podido superar gracias a que siempre estás con nosotros. Ana se despojó de sí misma, para adorarte y bendecirte. Que nosotros nos despojemos de las tinieblas del negativismo y podamos ver con claridad toda la bondad y la riqueza que nos has concedido especialmente en dones de amor, amistad, servicio y entrega. Recorramos el sendero que nos falta de este año y te pedimos nos concedas mirar el horizonte de aquel amanecer que comienza a vislumbrarse lleno de cosas hermosas como esperamos será el 2025, contando con tu bendición y tu presencia. Que sea un muy feliz y santo inicio de corta pero benéfica semana para todos. MOMENTO DE DAR GRACIAS A DIOS POR TODO LO COMPARTIDO Y RECIBIDO. Gracias, Señor.
Feliz y santificado lunes.
