Al inicio de este amanecer nos regalas también una nueva semana y un último día de mes para darte gracias por 31 días que fuimos bendecidos por tu presencia amorosa y bondadosa. Hoy lo que más recogeremos son los frutos de nuestra travesía hacia la tierra prometida, sabiendo que hicimos esta parte de nuestro recorrido con tu santa compañía y la de nuestros hermanos que fuimos encontrando tratando de servir en generosidad y solidaridad, compartiendo con el hambriento y el sediento, dando aliento a los cansados y agobiados. Gracias por esta linda experiencia de verdadera fraternidad y comprensión.
Hoy como dice el Profeta Isaías: «Me alegraré por Jerusalén y me regocijaré con mi pueblo. Ya no se oirá en ella ni llanto ni gemido. Ya no habrá allí niño que dure pocos días ni adulto que no colme sus años». Nos colocamos en tus manos y nos llenamos de optimismo, esperando que sea bendecido este inicio de semana, en salud y bienestar, en amor y servicio, en entrega y disponibilidad. Mañana iniciaremos un mes especial, porque reviviremos tu mayor regalo: tu muerte y Resurrección. Ayúdanos para que desde ya lo vivamos plenamente en oración y recogimiento. El profeta Isaías nos anima muchísimo hoy con palabras esperanzadoras: cielos nuevos, tierras nuevas, cosas nuevas. Ayúdanos para que iniciemos nuestros caminos con esta certeza. Como el funcionario del evangelio, creamos en tu palabra. Nuestra Madre sea nuestro auxilio y compañía, para que nos proteja con su manto y en su santo regazo podamos descansar. Bendícenos abundantemente. Amén.
Feliz inicio de semana. Con mucha fe y optimismo vayamos a nuestras actividades. Bendiciones y abrazos fraternos.
Meditación del papa Francisco
«¿Creéis que Dios no nos escuche, si lo rezamos con insistencia? La expresión de Jesús es muy fuerte: "Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
"Gritar día y noche" ¡hacia Dios! Nos toca esta imagen de la oración. Pero preguntémonos: ¿por qué Dios quiere esto? ¿Él no conoce ya nuestras necesidades? ¿Qué sentido tiene "insistir" con Dios?
Esta es una buena pregunta, que nos hace profundizar en un aspecto muy importante de la fe: Dios nos invita a rezar con insistencia, no porque no sabe qué necesitamos, o porque no nos escucha. Al contrario, Él escucha siempre y conoce todo de nosotros, con amor. En nuestro camino cotidiano, especialmente en las dificultades, en la lucha contra el mal fuera y dentro de nosotros, el Señor no está lejos, está a nuestro lado; nosotros luchamos con Él al lado, y nuestra arma es precisamente la oración, que nos hace sentir su presencia junto a nosotros, su misericordia y también su ayuda» (S.S. Francisco, Ángelus del 20 de octubre de 2013).