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4-dic.-2024, miércoles de la 1.ª semana de Adviento

Que Tú seas el quien multipliques no los cinco panes y los dos peces, sino que multipliques nuestras obras en favor de nuestros hermanos

Infinitas gracias te damos en este día por el nuevo amanecer que nos regalas y una nueva esperanza para vivirla y compartirla. Permítenos, Señor, que en este día podamos alabar bendecir y glorificar tu nombre haciendo el bien a nuestros hermanos pensando bien de ellos y sobre todo hablando bien de ellos. Que hoy no tengamos una respuesta negativa ni incierta como los discípulos que te dijeron: “¿de dónde vamos a sacar pan para tanta gente?”. Hoy, Señor, permítenos confiar en Ti, en tu misericordia, en tu bondad, pero ante todo que Tú seas el que multipliques no los cinco panes y los dos peces, sino que multipliques nuestras obras en favor de nuestros hermanos. Que podamos practicar esa caridad tan hermosa a la que tú nos llamas, porque sabemos que tú bendices y multiplicas la generosidad de nuestro corazón. 

Nuestro día sea lleno de buenas obras y acciones en bien de nuestros hermanos. Amén. 

Un muy feliz, santificado y multiplicado miércoles de solidaridad y fraternidad. 

 

BUSCARÉ TU ROSTRO*

 

En mi soledad, aunque duela, buscaré

En mi alegría, para que sea verdadera, buscaré

En mi juventud, para que sea pura, buscaré

 

En mi madurez, para que sea plena, buscaré

En mi vejez, para que sea compañera, buscaré

 

En mi hermano, para que sea mío, buscaré

En mí mismo, para que sea tuyo, buscaré

En el miedo, para que sea fuerte, buscaré

 

En mis heridas, para que sean limpias, buscaré

En mi enfermedad, para que sea enseñanza, buscaré

 

En mi oración, para que sea profunda buscaré

Sí, buscaré, Señor, cada día:

Tu sonrisa para que sea mi alegría

Tus ojos para que sean mi mirada

Tus oídos para que sean mi canción

Tu boca para que sea mi palabra

Tu rostro, en fin, para que sea mi luz y mi salvación

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.