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7-dic.-2024, sábado de la 1.ª semana de Adviento

Amanecer especial que nos regalas, por nuestro fin de semana, por las Vísperas que celebraremos, por el día de las velitas, por todas las actividades

Amanecer especial que nos regalas, por nuestro fin de semana, por las Vísperas que celebraremos, por el día de las velitas, por todas las actividades que realizaremos y por sentir el verdadero espíritu de la Navidad. 

Gracias, Señor, porque tu Palabra nos invita a recorrer no ciudades o poblados, sino recorrer el camino de servicio y entrega en nuestros hermanos. Tú recorrías aldeas, pueblos y sinagogas compadeciéndote de todas las gentes que andaban como ovejas sin pastor. Nuestras obras y palabras no son suficientes si no llevan el tinte del amor; el olor a oveja del que nos habla nuestro papa Francisco. A veces sentimos que no es suficiente la labor que vamos realizando y caemos en desánimo y desconsuelo; pero Tú, Señor, con tu paciencia nos enseñas a saber pedir al Dueño de la mies que envíe trabajadores para la mies, haciendo nuestras siembras y cosechas muy productivas. Gracias, Señor, por tu bondad y misericordia, que nos enseña una palabra llena de amor y gratitud: «lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis». Amén. 

Nuestro sábado sea de satisfacciones y servicio desinteresado. 

Encendamos hoy la velita de la esperanza, del consuelo, del amor, la fraternidad y la solidaridad. 

PALABRAS DEL SANTO PADRE

Anunciar que Dios está cerca. ¿Pero cómo hacerlo? En el Evangelio Jesús aconseja no decir muchas palabras, sino realizar muchos gestos de amor y de esperanza en el nombre del Señor; no decir muchas palabras, sino realizar gestos: «Curad enfermos – dice - resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis: dadlo gratis» (Mt 10,8). Este es el corazón del anuncio: el testimonio gratuito, el servicio. Os digo una cosa: a mí me dejan siempre perplejos los “parlanchines”, con su mucho hablar y no hacer nada. Llegados a este punto, hagámonos algunas preguntas: nosotros, que creemos en el Dios cercano, ¿confiamos en Él? ¿Sabemos mirar adelante con confianza, como un niño que sabe que es llevado en brazos del padre? ¿Sabemos sentarnos en las rodillas del Padre con la oración, con la escucha de la Palabra, acercándonos a los Sacramentos? Y, finalmente, cerca de Él, ¿sabemos infundir valentía a los otros, hacernos cercanos a quien sufre y está solo, a quién está lejos y también a quien nos es hostil? Esta es la concreción de la fe, esto es lo que cuenta. (Ángelus, 18 de junio de 2023)

ADVIENTO 

La venida de Cristo a la tierra es un acontecimiento tan inmenso que Dios quiso prepararlo durante siglos, con un Adviento que duró cuatro mil años (desde Adán hasta la encarnación), henchido con el anhelo de todas las almas santas del Antiguo Testamento que no cesaban de pedir por la venida del Mesías el Salvador.

Acercarse a esta historia es identificarse con aquellos hombres que deseaban con vehemencia la llegada del Mesías y la liberación que esperaban de él. 

ACTITUDES

1. Vivir la esperanza

2. Preparar el camino al Señor

3. Despertar los sentimientos de alegría

4. Intensificar la oración

5. Aprender la paciencia

Autor:
José Hernando Gómez Ojeda, pbro.